La Costa Amalfitana es famosa por algo, y a mediodía lo sabe todo el mundo: autobuses en la carretera de la costa, colas para los barcos, mil teléfonos apuntando a la misma vista.
Poned el despertador. Al amanecer Positano es de color pastel y silenciosa, los pescadores sacan las barcas y el único ruido es una escoba en una terraza. Playa, escaleras y luz serán casi solo vuestras.
“La misma vista, sin mil teléfonos.”
Luego subid mientras hace fresco: el Sendero de los Dioses, sobre el mar, está en su mejor momento a primera hora. Cuando llegue la multitud, estaréis desayunando con vistas.

